Informe |   Los Cien Barrios porteños
 

Palermo: el barrio más extenso

“Palermo del principio, vos tenías

Unas cuantas milongas para hacerte el valiente,

Y una baraja criolla para tapar la vida,

Y unas calles eternas, para saber la muerte.”

(Borges)

Cada barrio tiene algo que lo distingue del otro, y su característica es que es no es solo un barrio, sino muchos. El barrio según la ordenanza de 1972, abarcó una superficie de más de 900 hectáreas, entre las 20.000 de la ciudad.

Palermo es, sin lugar a dudas, un barrio de tango, allí debutó Pugliese en un boliche de Thames y Córdoba, vivió Troilo, y Borges.

Sus límites: La Pampa, Figueroa Alcorta, Valentín Alsina, Zabala, Cabildo, Jorge Newbery, Cráter, Borrego, Córdoba, Mario Bravo, Coronel Díaz, Las Heras, Tagle, Jerónimo Salguero, Costanera Rafael Obligado.

Todo comenzó en 1836 con la compra de tierras para la construcción de la residencia de Juan Manuel de Rosas, que se situó en Libertador y Sarmiento. Luego sirvió como sede de la Escuela de Artes y Oficios del Colegio Militar.

La historia del nombre del barrio todavía no es clara, pero se cree que se lo denominó en homenaje a Juan Domínguez Palermo, quien fue el propietario de las tierras en el S XVII. La otra hipótesis se basa en que se designó el nombre por la imagen de San Benito de Palermo, primer santo de raza negra.

 

Plaza Italia y los tres Jardines

“Viejo Palermo de entonces
hoy regresas a mi mente...
Cuantos amigos ausentes
como yo recordar....
Esas noches de verbenas...
esas noches de alegría...
Y ese tango que se oía
entre copas de "champang"
("A pan y agua"- Juan Carlos Cobian y Enrique CadÌcamo)

El Jardín Zoológico fue creado por disposiciones de Rosas y luego de Sarmiento, en el año 1874. Cuentan que, asentado en el antiguo Parque Tres de Febrero, se asentó sobre el Jardín de Animales (1848). La idea era seguir el ejemplo europeo de construir un zoo en ciudades de importancia.

Fue en 1888 cuando el intendente decidió separar las secciones del zoo y el Botánico.

“A este terreno lo he conocido siempre como un campo casi pelado, especie de pampa ribereña, baja y con fisonomía de bañado (…). En él pastaban en otro tiempo las caballadas de Rosas”

(Holmberg-Naturalista)

 

El Jardín Japonés se creó en 1976 por iniciativa de la Asociación Japonesa en la Argentina. Reúne 500 árboles, plantas florales, puentes y cascadas, una decoración que nos hace acercarnos a la cultura japonesa, además de admirar el paseo con la gran cantidad de peces de llamativo color.

El Jardín Botánico es un verdadero museo al aire libre con forma de triángulo que apunta hacia la actual Plaza Italia, o antigua Plazoleta de los Portones. Fue creado por la ley del Parque Tres de Febrero que aconsejaba la formación de un Jardín de Plantas y un Conservatorio de Plantas o Invernadero. El parque se inauguró en 1875, bajo la presidencia de Nicolás Avellaneda, que dijo en su discurso:

“Es la magnolia del bosque primitivo, con su blanca flor salvaje, que  pueblos numerosos de la América enredaban en el suelto cabello de sus jóvenes mujeres, como símbolo de pureza.”

Su función es esencial para nuestra ciudad, abundada de cemento, nos ofrece la posibilidad de conocer hermosas especies vegetales, árboles, flores, y es un terreno que vale la pena visitar.

Al igual que el jardín, el Patio Andaluz ubicado cerca al rosedal, ofrece una mirada distinta al barrio. Fue donado en 1929 por Sevilla y contiene piezas de colores de cerámica sevillanas.

 

“Rosedal,
Parnaso decadente.
Cada vez que contemplo tu lago
sarcÛfago de fetos y de un descuartizado
siento unas ganas locas de adornarlo con tachos,
latones,
botas viejas,
con una cama jaula,
con una escupidera
igual que en los fangales de Ponpeya
Homero Manzi”

 

Plaza Italia es un lugar característico del barrio donde convergen las avenidas Santa Fe y Juan Gregorio las Heras (antigua Chavango).

En el año 1897 se encontraba frente a ella los Portones de Palermo, la Avenida de las Palmeras, hacia la derecha el Caserón de Rosas, el Jardín Botánico y a su lado el Jardín Zoológico, a la izquierda la Sociedad Rural Argentina, con una superficie de 12 hectáreas, inaugurada en el año 1878.

Hoy ya no se ve pasar el “tranway eléctrico”, en aquella estación se encuentra el Banco Nación, ya no están los portones. La plaza tuvo varias etapas: en las primeras los domingos y días festivos era un paseo para cantidades de familias que visitaban el zoo, luego el rosedal, para terminar, en los próximos lagos de Palermo, remando en bote o en el Jardín Japonés. En otra etapa se convirtió en el epicentro de la gente del Interior, donde se veían a marineros, conscriptos, mujeres que dedicadas al servicio doméstico. Todos buscaban diversión, y revivir en la Plaza Italia, una especie de “plaza de pueblo”, perdida al arribar a la gran ciudad.

Podemos recordar los salones de baile de la época, donde recurría la muchachada. Algunos de ellos también fueron “casas de citas”:

·       Palermo Palace (Godoy Cruz, entre Santa Fe y Beruti)

·       La Enramada (Av. Santa Fe)

·       El Kakuy (Thames, entre Güemes y Charcas)

·       El Palacio Güemes, luego Cortijo Español

·       Salón Bonpland

·       Hansen: Según palabras de  Cadícamo “Era un ambiente bravo, pero muy divertido, con mujeres, bebidas y música de tangos...”

·       El Armenonville: primer cabaret de lujo de Buenos Aires, donde Gardel Razzano obtuvieron su primer importante contrato de trabajo.

 

“Viejo Armenonville
eres el pasado lejano...
°Que distante quedaron los aplausos
cuando el debut de Gardel-Razzano!”

 Enrique Cadícamo

 

 

Jorge Luis Borges y el tango

“Fue una manzana entera y en mi barrio,

En Palermo.

Una manzana entera pero en mitad del campo,

Expuesta a las auroras y lluvias y sudestadas.

La manzana pareja que persiste en mi barrio:

Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga…”

El poeta argentino fue vecino del Barrio, vivió en Serrano 2135, entre Guatemala y Paraguay. Tanto amó a su barrio que le dedicó un libro “Evaristo Carriego” donde sus personajes se encuentran en una escenografía donde abundan detalles de Palermo.

“Había huecos de tuna,

Y las riberas hostil del Maldonado

-menos agua que barro en la sequía-,

Y zafadas veredas en que flameaba el corte

Y una frontera de silbatos de hierro…”

 

Palermo tiene muchos cafés y glorietas, fueron importantes en épocas en que actividades culturales ocupaban sus espacios. Pulperías, almacenes, negocios que se convirtieron en sofisticadas confiterías. El “Café Hansen”, la pulpería Sol de Mayo (Santa Fe y Thames), el “Café Maldonado”, “Café Las Violetas”, “Café Los Portones”, Café “El Pedigree”, Cervecería Munich, Café Atenas y El Maratón, solo por nombrar algunos…

Por ellos desfilaron grandes vecinos del barrio: el poeta popular Evaristo Carriego (Honduras 3748), la poetisa Alfonsina Storni (Acevedo 2200), el gran novelista Roberto Arlt (Malabia 2292), Arturo Capdevila (Juncal 3565)

El tango “Palermo” (1929) con   Letra de Juan Villalba y Hermido Braga, y la música de Enrique Delfino grabado por Gardel el 23 de octubre del mismo año, nos cuenta mas de su historia:

 

Maldito seas, Palermo!

Me tenes seco y enfermo,

mal vestido y sin morfar,

porque el vento los domingos

me patino con los pingos

en el Hache Nacional.

Pa' buscar al que no pierde

me atraganto con la Verde

y me estudio el pedigre

y a pesar de la cartilla

largo yo en la ventanilla

todo el laburo del mes.

 

 Marinha Villalobos

 
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